viernes, 20 de septiembre de 2013

Historias de tocador: la belleza desde la antigüedad hasta nuestros días


No es cuestión de ser frívolos, sino de la realidad que nos ha dejado la historia, y es que el deseo por embellecer viene de lejos. Las mujeres de la antigüedad comparten con la mujer de hoy mucho más de lo que parece.

Justo en ese punto de conexión estética se centra la exposición Historias de tocador. Cosmética y belleza en la antigüedad que hasta junio podrá visitarse en el Museo de Arqueología de Cataluña (Barcelona).Grecia y Roma: la raíz
Gracias a la muestra conocemos cómo la depilación ya era asunto de hombres en Roma y que el khol con el que aquellas féminas egipcias delineaban sus ojos sigue siendo igual.

La belleza es armonía y para ello: ética y estética han de ir juntos Sin embargo el motivo del maquillaje no siempre ha sido estético, como explica a 20 Minutos, la comisaria de la muestra, Teresa Carreras: "El khol lo usaban para ahuyentar insectos y variaban su color en función del sol, como método de protección".

La muestra exhibe desde el mosaico de las Tres Gracias hasta una imponente Dama Flavia (datada en el último cuarto del siglo I), que nos parece sacada de cualquier revista actual dada la modernidad de su peinado.

Si tuviera la comisaria que elegir la época en la que más cuidados ha dedicado la mujer al cuerpo, se decantaría por la romana: "Se lavaban los dientes, las uñas, la cara, los ojos... Tenían artilugios muy minuciosos que apenas han cambiado".

Si nos detenemos en Nefertiti es obvio: el antiguo canon ha vuelto. Al margen de la moda, como señala Teresa la belleza es armonía y para ello: "Etica y estética han de ir juntos".

Retoques desde el Neolítico
Ya en el Neolítico tenían piezas para cortar el pelo y la barba, cuenta a este diario Raffel Pagés (director del Museo de Peluquería que lleva sunombre): «En una cueva de Menorca se encontró una zona de peluquería con peines y tintes».

Señala también Pagés que en Egipto, Roma y Grecia usaban peinados tan sofisticados hoy. Destaca además al maestro de toda la peluquería, que según explica fue (ya en el xx) Antoine de Paris.

El pelo

«Cleopatra tenía el pelo rizado; llevaba una peluca de pelo liso» aclara Teresa Carreras, «y no era nada guapa» La mujer no llevó el pelo corto hasta el pasado siglo. Siempre fue símbolo de feminidad. Uno de los grandes mitos que han caído con el tiempo tiene que ver con la melena lisa y hermosa de Cleopatra. «Cleopatra tenía el pelo rizado (era norteafricana), y llevaba una peluca» aclara Teresa Carreras, «y no era nada guapa». Al parecer era muy seductora y atractiva, pero de bella, nada de nada. "Además olía muy bien", añade Carreras, "porque se bañaba con todos los aceites del mundo".

Los ojos

Herencia de los egipcios el hecho de destacar los ojos delineándolos, haciéndolos así más grandes y penetrantes, el Khol de entonces es prácticamente igual hoy que ayer: al menos la base (hecha con minerales y pigmentos naturales). El rímel, afortunadamente, ha cambiado su fórmula, ya que en la antiguedad la se obtenía la pasta con la que alargaban las pestañanas a base de machacar hormigas.

Las mejillas

Una de las obsesiones de las mujeres de la antiguedad, hasta muy avanzado el siglo XX, era estar muy blanca, pero con las mejillas siempre rosadas. Para lograrlo, hacían un color rosado pulverizando minerales o pétalos de flores rojas. Su anhelo por la palidez provenía de su deseo de no parecer mujeres de clase baja. La moda del moreno llegó muy avanzado el pasado siglo, y por suerte para la salud está en claro declive.

Los labios

Obtenían el color rojo pulverizando minerales o pétalos de flores rojas Igual que para las mejillas, el rojo era el color que les gustaba para resaltar sus labios. Obtenían el color pulverizando minerales o pétalos de flores rojas igual que para las mejillas. Un color, el rojo, que ha ido y venido muchas veces a lo largo de la historia, y que actualmente vuelve a ser tendencia. Sólo que ahora las fórnulas para obtener una barra de labios son mucho más sofisticadas y logran hidratación, permanencia, cuidados...

Maquillaje facial

«Es casi imposible fechar cuando empezó a usarse maquillaje", dice Teresa Carreras, «pero hay recipientes conservados de Mesopotamia». Con el retorno que vivimos al antiguo canon de palidez, triunfan los maquillajes de igual tono (o más pálidos) que nuestra piel. Se acabó 'enmarronarse' la cara.

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